domingo, 5 de julio de 2009

Argentinidad bien entendida

Os dejo unos versos (no es que sea poeta) que surgieron sólos una tarde justo a los 15 días de estar en Argentina, quizás cuando mi mente cayó en la cuenta que tanto ella como yo ya estábamos aquí y que, evidentemente, ya no había vuelta atrás...


Argentinidad bien entendida

Distante, navego por San Telmo y contemplo
una ciudad encantada por chamullos de cristinas,
de picaresca con guita,
de laburos muy precarios
y restaurantes salados.

Dibujo versos rosados en una Plaza de Mayo
y al fijarme en mis pañuelos
de defensas y dorregos andaba ya el poema lleno.

Qué lindo cruzar mirada al subte,
seguirte allá por el 9 de julio
hasta que te pierdo un 25 de mayo.

Mientras tanto manejo un auto de cartón
sin boleto de vuelta es mi pasaje de avión.
Y obvio extraño a los gallegos despedidos
pero muy piolas los porteños conocidos.

Ahora ya bajo en Retiro
a aprender tango en un bar.
Veo a mi negra bailar con su vestido
y quisiera cruzar el arco Monumental,
marcarle un gol al azar
y poder agarrar el colectivo
que me lleve a la casita
que tenemos en provincia
de Rosario Central.


No hay drama si tu me llamas,
hay quilombo si al revés...
¿Por qué quiero ser frutilla?

¿Pa que me comas con piel?

2 comentarios:

  1. Uauuu, Bienvenido a Buenos Aires, caótica pero alucinante a la vez, muy lindo lo que escribiste!Ya sos un porteño más
    Saludos

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  2. bueno, no me gusta llevarte la contraria, pero eso de que no eres poeta habría que discutirlo :)
    muy guay tu blog, morocho!
    irgendwas

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