La palabra guay proviene de una palabra árabe que suena /kuaiis/. En el español coloquial se ha introducido desde finales de los años 60 y hoy está empezando a morir (esperemos que no). Ésta es más o menos su historia.
En principio, guay calificaba aquéllo que era de buena calidad. Su empleo estaba restringido al ámbito del pequeño comercio del hachís que se traía de Marruecos. En Marruecos siempre se había fumado kif (flores de la planta hembra de marihuana), pero en la segunda mitad de los sesenta pasaron por las montañas del Rif algunos hippies alemanes que venían del Himalaya y habían aprendido allí la fabricación del producto llamado después "chocolate", basado en los aglomerados resinosos de la flor femenina del cáñamo.
Entonces comenzó un comercio que lucró a muchos "camellos" del principio, cuando la cosa estaba aún poco vigilada. Con el hachís se trajeron algunas palabras, una de ellas el propio nombre del producto, hachís /haxix/ (en árabe حشيش /hashîsh/), que en principio significaba "hierba". Otra es la que estamos tratando, del árabe كويس /kuwayyis/ que significaba "bueno" o "bonito" y que convertido en guais cobró el sentido de "hachis de buena calidad" frente a jaravaca, que significaba "hachís de mala calidad" y venía de خربقة /jarbaqa/, "cosa muy mala" (tras un cruce por etimología popular con خراء بقر /jarâ' baqar/, "caca de vaca").
Este léxico se extendió desde Cádiz, Huelva y Sevilla (donde por la pronunciación de los andaluces se quedó como guai, desprovista de la -s final) hacia Madrid y el norte de España con la forma guay. En los años 80, guay se difundió por todas partes sobrepasando su ámbito primitivo y llegó a ser una palabra asociada a la juventud. Lo guay era lo cool, lo que estaba de moda, incluso llegó a publicarse una revista juvenil editada en Barcelona que se llamaba Guay.
Al final ya era una palabra que usaban hasta los niños. Con el tiempo, ha empezado a desaparecer tan rápidamente como apareció. Es lo que pasa con el léxico de jerga. Los jóvenes la han arrinconado, ya no se lleva, ya no está de moda. En definitiva, "guay" ya no es guay. La han derivado en guapo. Ahora un chaval no dice que su coche tuning es "un carro guay", sino que es un carro "guapo". Sólo sobrevive en parte en el lenguaje infantil.
Curiosamente, cierto claim de cierto anuncio de cierto complejo inmobiliario de Castellón que podemos ver y oir en los medios, nos repite con una voz de pito: "¡Marina d'Or!... ¡Qué guay!"
domingo, 19 de julio de 2009
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No me habías avisado, bribón... :D
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